El ser humano es extremadamente difícil de entender debido a su capacidad de ocultar sus emociones detrás de un amasijo de gestos que casi nunca concuerdan entre ellos y ni mucho menos con los sentimientos reales, pero aparte de difíciles somos tan simples que en la mayoría de las ocasiones no logramos destapar aquellos gestos incongruentes.
Pero no todas las ventanas hacia el interior están cerradas, hay una que permanece abierta constantemente debido a nuestra imposibilidad de controlarla... los ojos.
Denominados la ventana del alma, los ojos, son el único órgano que no podemos controlar en su totalidad en relación con las emociones, con ellos expresamos amistad, sinceridad, alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, tranquilidad e incluso respeto, pero entender su lenguaje resulta bastante complejo.
Sin embargo en la mayoría de las situaciones los ojos complementan los sentimientos expresados y para ciertas personas son una fuente inagotable de información sobre el emisor.

Somos muchos los que nos podríamos pasar horas y horas mirando a los ojos de ciertas personas simplemente porque nos trasmiten tranquilidad y confianza, lo que puede llegar a crear un vínculo entre esas personas si esas emociones se ven reafirmadas por el lenguaje corporal.
Dediquen varios segundos a mirar a los ojos y descubrirán cosas increíbles.
Hasta la próxima y cósanse los calcetines, pero entre puntada y puntada miren y miren a los ojos de las personas hasta encontrar la mirada que produzca en vosotros algo diferente a las demás. :)